Construcción sostenible: fórmula para procesar el lodo papelero
Reciclar se utiliza para devolver el significado a cualquier tipo de reducción de desperdicios, de igual manera describe el proceso que reduce un artículo a su material básico y lo emplea para hacer un artículo nuevo. Entre los materiales más fáciles y comunes está el papel, vidrio, metal.
Dentro de la evolución arquitectónica se proyecta nuevas tipologías de construcción sostenible, orientado a la disminución radical de emisiones ambientales en el desarrollo de viviendas de bajo costo.
Entre estas novedades de solución de vivienda nació un negocio particular a cargo de dos estudiantes de Ingeniería Mecánica de la Universidad Tecnológica de Pereira, Edwin Quiroz y David de los Ríos, encontraron una fórmula para procesar el lodo papelero y convertirlo en bloque para construcción, se trataría de un residuo que produce altos volúmenes- en Colombia unas 1000 toneladas diarias. Las industrias invierten en promedio 2000 millones de pesos al año para “botar” ese desecho, que por lo general repleta los rellenos sanitarios. Con dichas estrategias se busca optimizar estos recursos y reducir al máximo el gasto energético para crear nuevos materiales de construcción.
El responsable de aproximadamente el 50% del uso de los recursos materiales es el sector de la construcción. Fomentar la reutilización de los residuos urbanos para el sector de la construcción puede estimular significativamente a minimizar el impacto relacionado con los vertederos y a reducir el uso de la materia prima extraída del entorno natural.
Se debe partir de eliminar el concepto de “basura” y examinar las múltiples posibilidades del re-uso de los desechos de papel en el rubro de la construcción. Y se debe partir de la premisa que nuevos ciclos y flujos de ahorro en materiales pueden ser establecidos entre diferentes sectores de la producción industrial tradicional.
La compañía, bautizada como Green Works Company, se fundó como una Sociedad de Acción Simplificada (SAS), SEÑALA Mauricio Quiroz, hermano de uno de los autores del invento y actual gerente de la empresa que crearon, tras haber patentado el hallazgo “Baja el costo en un 30 por ciento. Hasta ahora lo hemos utilizado para ecovivienda de interés social. Con el producto se obtiene una construcción de calidad porque el residuo es una celulosa que proviene de la madera, de donde, a su vez, se hace el papel. En consecuencia es térmico y acústico”.